Mercado Urbano
Con una población que ocupa mayoritariamente las áreas urbanas, Brasil ostenta un número de residencias y de inmuebles comerciales inferior a la demanda. En los últimos años, hubo la desregulación del crédito, por el Gobierno, facilitando su recobro y la retomada de los bienes por los acreedores, disminuyendo los riesgos y exponiendo el mercado a la competencia entre las instituciones financieras que, por primera vez, se pelean para captar clientes debido a la enorme oferta de crédito liberado.
Las medidas más importantes que aumentaron todos los índices económicos vinculados al sector son:
Con esas medidas, las constructoras brasileñas se lanzaron al mercado de acciones (BOVESPA), en casos bien sucedidos de apertura de capital y de provisión de fondos, rompiendo con la larga tradición de empresas cerradas y de empresas familiares del sector.
Pasamos a la total profesionalización del mercado de construcción civil. Por ley, esas empresas son obligadas a seguir nuevas normas de gobernanza y de transparencia, que les hacen obedecer a estándares rigurosos de divulgación de balances, de elección de consejos administrativos y de fiscalización por empresas de auditoria externas e independientes.
De esta forma, tenemos un sólido conjunto de características que deben posicionar Brasil entre los más atractivos mercados inmobiliarios actuales.
Según el histórico de crédito en relación al PIB (**GOP en inglés) de otros países desarrollados y en desarrollo, hay suficiente espacio para crecer de los actuales 5% hacia el nivel de 20%.
Mercado Rural
Con la reciente intención de los países desarrollados de adoptar los combustibles “verdes”, biodiesel y etanol, mezclados a subproductos de petróleo, la atención internacional se ha vuelto a Brasil y a su facilidad para el desarrollo y el refino de esos combustibles.
Sólidos en los mercados agrícolas de soja, Pinus Eucaliptus, maíz, café, caña de azúcar y naranja, el clima tropical y subtropical propician el aprovechamiento de la tierra durante todo el año y mayores resultados para la inversión en plantaciones.
Hay mucha tierra para cultivo, en todas las regiones del país. Además, el Gobierno y las empresas particulares están haciendo inversiones en la estructura de transportes, disminuyendo los costes y el tiempo en tránsito.
Tenemos 12% de las reservas de agua potable del planeta, facilidad única que, aliada al clima, nos proporciona competitividad y bajos costes en la agricultura.
La cría de ganado de carne, la llamada carne “verde”, ha transformado Brasil en el principal exportador de carne del mundo. La alimentación de nuestro ganado es el pasto natural y la nutrición suplementaria de origen vegetal, con lo que resulta un producto libre de contaminaciones por enfermedades como el Mal de la Vaca Loca (mad cow**), científicamente conocida como Bovine spongiform encephalopathy – BSE. (***en inglés)
Por exigencias legales, los propietarios son obligados a conservar las áreas de preservación permanente, o de reserva legal mínima, motivo para preocupación y vigilancia de ONGs y órganos públicos de fiscalización. Tales áreas, si no están demarcadas o si aún no existen, obligan los propietarios a aplicarlas correctamente. Los procesos de regularización de áreas verdes son obligatorios para obtener préstamos o para el simple registro de transferencia.
Es obligatorio demarcar los inmuebles rurales con más de 500 ha (5.000.000 m2) con puntos de georeferencia, utilizando el sistema GPS.
En las ferias agrícolas del interior de Brasil, ha crecido considerablemente la venta de máquinas y de insumos agrícolas, revelando el momento excelente por que pasa el sector.